Mostrando las entradas con la etiqueta cambio climático. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cambio climático. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de enero de 2010

La tiranía del automóvil


Este libro altamente recomendable fue escrito por Roxana Kreimer, y publicado por Ediciones Anarres en el 2006.
Agradezco a Carlos Casali, ingeniero vial, quien me lo hizo conocer.

La versión digital del libro está accesible en el blog de la autora:http://www.filosofiaparalavida.com.ar/LibroAuto2006.pdf y lo presenta así:

Según la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo cada año mueren 1.200.000 personas en accidentes de tránsito. Los heridos triplican esta cifra, que en menos de veinte años, se duplicará. La mayoría de los organismos especializados y la mayoría de los ciudadanos responsabilizan en buena medida al “mal conductor” por los accidentes. Sin embargo, la cantidad de muertos y heridos es enorme aún en los países en los que predominan los buenos conductores y se respetan las señales de tránsito. Es el caso de Japón, con 10.805 muertos por año, o el de Alemania, con 10.188 muertos en el mismo periodo. Esto demuestra que, aunque la educación vial es importante, el problema de los automóviles es insoluble mientras siga existiendo este medio de transporte. El hecho de que la cifra de muertos sea elevadísima aún en los países con predominio de buenos conductores y buenas infraestructuras viales, prueba que el crecimiento del parque automotor necesariamente conlleva el aumento de muertos y heridos en accidentes de tránsito. Construido en base al arquetipo moderno de individuo libre y dueño de sus acciones, el automóvil presupone un conductor de atención infalible, dueño y señor absoluto de sus actos. Sin embargo, ese individuo que jamás se distrae no existe. A diferencia del automóvil, el tren resultó un medio de transporte seguro, especialmente si las puertas no pueden ser abiertas con el tren en movimiento, y si se minimiza la existencia de pasos a nivel. El tranvía y el tren avanzan en direcciones previsibles. Tienen un diagrama fijo y un eje rígido por donde circulan. Cuando el peatón cruza una vía de ferrocarril, sabe que el tren puede moverse sólo en dos sentidos. El peatón -cuerpo móvil de trayecto en buena medida indeterminable- y el tren -cuerpo móvil de trayecto determinable- tienen un número incalculablemente menor de posibilidades de colisionar que dos vehículos automotores entre sí y que el auto y el peatón, cuyos movimientos involucran un perímetro de 360 grados. No es usual que choquen dos trenes. Por cada muerto en accidente de tren hay cientos de miles de muertos en accidentes automovilísticos. Prueba de ello es que cuando chocan dos trenes, al igual que cuando cae un avión, otro medio de transporte que ha probado ser útil y básicamente seguro, en virtud de lo inusual del fenómeno, la prensa se hace eco de la noticia. Pero no se puede esperar que un vehículo que, como el transporte automotor, supera los 25 kilómetros por hora y cuyo trayecto es en buena medida indeterminable, deje de atentar segundo a segundo contra la vida humana, incluso en los países en donde se respetan las señales de tránsito.“La tiranía del automóvil” es el resultado de más de diez años de investigación en torno a este tema y se propone demostrar por qué el automóvil representa mucho más que un medio de transporte. En apenas cien años ha modificado en forma decisiva la vida en las ciudades y el medio ambiente. Objeto de adoración universal, privilegiado motor de la economía, generador de modas masivas, expresión del individualismo contemporáneo, signo de identidad y prestigio social, ha producido cambios tan radicales que aún estamos tratando de comprender su significado. Aunque las muertes que genera superan las de muchas guerras, las víctimas parecerían encarnar una fatalidad inexorable del progreso. El automóvil es una de las principales causas de la contaminación ambiental y sonora del planeta. Ha disgregado a las ciudades, que actualmente están menos al servicio de los peatones que de los automóviles, convirtiéndolas en lugares malolientes y ruidosos que jaquean minuto a minuto la sociabilidad y la integridad misma de las personas. Si los 1.500 millones de chinos que actualmente aspiran a tener auto lo lograran, se acabaría por asfixiar a la humanidad. El Libro Blanco del Transporte, recientemente publicado por la Comisión Europea, insta a los Estados miembro a tomar medidas para reducir a la mitad las 41.000 muertes anuales por accidentes de tráfico en la Unión Europea para el año 2010, y propone entre otras medidas transvasar viajes de la carretera al ferrocarril, moratorias en la construcción de nuevas infraestructuras que fomentan el uso del automóvil, eliminación de incentivos para la compra de automóviles y el desarrollo de políticas de urbanismo y transporte orientadas a reducir la necesidad de desplazamientos en automóvil. En esta línea de acción, diversos movimientos en numerosos países de América, Europa y Asia proponen reducir progresivamente la cantidad de automóviles y crear una infraestructura apropiada de trenes y subterráneos. Tomar nota del daño ético producido por este medio de transporte es comenzar a poner en cuestión los propios fundamentos de nuestra cultura y apresurar la transición hacia un modelo diferente de vida social. Desafiar al automóvil implica criticar a una humanidad hipnotizada, para la que proteger la velocidad de los autos es más importante que proteger la vida de las personas. “La tiranía del automóvil” es el resultado de más de diez años de trabajo en torno a los diversos aspectos que lo han convertido en un objeto paradigmático del mundo moderno. Es el primer libro que se propone un análisis integral de este medio de transporte: de qué modo encarna rasgos emblemáticos de la modernidad, su aparición en el contexto del desarrollo de la tecnología, su relación con la velocidad y el riesgo en el imaginario social, sus ventajas y desventajas respecto a otros medios de transporte, su función simbólica en la cultura contemporánea, su representación del quiebre del lazo social, las razones que explican los accidentes, los intereses que mueven a una de las industrias más poderosas del planeta. El libro también se propone realizar una investigación sobre los rasgos emblemáticos de la modernidad encarnados por el automóvil, estudiar el impacto social que ha tenido en la vida urbana, elaborar propuestas orientadas a una planificación urbana más racional, dar cuenta de los movimientos que luchan para limitar el uso del automóvil y formular una crítica a las deficientes explicaciones con que la mayoría de los organismos especializados –al igual que la mayoría de los ciudadanos- responsabilizan sólo al “mal conductor” por los accidentes.

La investigación que presenta este libro contó con el apoyo del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y constituye la tesis del Doctorado en Ciencias Sociales (Universidad de Buenos Aires) de su autora.

sábado, 23 de enero de 2010

GAHAN – COPENHAGUE - DAKAR

Arq. Roberto Peccia – Rosario 27.12.2009


Un grave incidente mantuvo en vilo a la sociedad argentina, fuertemente impulsado por los medios masivos de comunicación. Más allá de las elucubraciones implementadas, incluso mágicas: el mal llamado accidente vial, involucró las vidas de una familia argentina, luego del macabro serpenteo de 24 días, en las proximidades de la localidad bonaerense de Gahan*. El siniestro, al margen de su ascendente recurrencia; hasta que pericias y justicia se expidan al respecto, resulta prematuro aventurar juicios. Los medios una vez más han dilapidado un formidable recurso disponible, como el de la in-formación de consumo colectivo, que podría haber posibilitado una mayor comprensión del problema. Sangre, fantasías y pretendidos aportes técnicos, salpicaron sin piedad durante más de tres semanas a pasivos receptores. Muy pocos y precisamente, los de más austera actuación, han realizado la necesaria autocrítica. No es extraña la vulgata mediática en sí misma – casi una constante-, sino que, a partir del tiempo dispuesto, no se lo haya aprovechado mejor, con valoraciones vinculantes (de acceso público), que nos hubiera posibilitado el inicio de un debate largamente ausente de un tema singularmente relevante. Los siniestros viales son unos de los temas más lacerantes de la sociedad contemporánea, que implica la muerte evitable de más 1,3 millones de personas y 500 mil mutilados-discapacitados al año en el mundo. En Argentina los siniestros ocupan la segunda posición de América Latina y el Caribe con 22,5 muertes evitables por día, (más de 8 mil anuales), superando la tasa de homicidios. Este sugestivo silencio, compromete a los medios de comunicación por acción u omisión; agravado cuando se ha dispuesto de un generoso espacio temporal en el que deberían haber impulsado marcos comparativos de fácil acceso e imprescindible difusión.

Casi en simultáneo, los enfermos del medio ambiente, se reunían en la capital danesa, con el auspicio de Naciones Unidas, en la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático –COP 15- con la presencia de 190 países y más de 146 mil acreditaciones. Con groseras represiones policiales en la sobria Dinamarca, el Sur nuevamente ha perdido la batalla y los países opulentos seguirán condenando a los pobres del planeta a sufrimientos y muertes evitables. Más de 150 mil decesos se han producido en las últimas tres décadas (se estima duplicarlos para el 2020) como consecuencia de las groseras modificaciones climáticas realizadas principalmente por las emisiones de los países del Norte rico y su desaprensivo derroche. “…no puedo imaginar un fracaso, sería desastroso para el mundo...” había expresado desesperadamente Irina Bokowa Directora General de la UNESCO, en los días previos del COP 15. “…el cambio climático quedaría sin control en 5 a 10 años, si no se recortan drásticamente las emisiones del dióxido de carbono – CO2 - (Foro Mundial por la Naturaleza en Copenhague). Inclusive, en el 2004 la Organización Mundial de la Salud -OMS- calificó al transporte vehicular como “. ¿Qué relación existe entre un pueblito (Gahan), y una competencia automotriz en un lejano país del Sur; con las discusiones de alto perfil internacional en el marco de la magnificencia de Copenhague? La motorización del transporte de personas y cargas. Ello forma parte estructurante de las ciudades donde “vive” más de la mitad de la población del planeta (el 87% en Argentina) y constitutiva del debate del tan mentado efecto invernadero; aunque obstinadamente (¿) silenciado. El transporte automotor, es nada más ni nada menos, responsable de la emisión del 21% del total del CO2 y además del consumo del 26 % de la energía. Y como en la COP 15, donde supuestamente, era tema de debate el destino de la humanidad, también se estimó necesario reducir en una cuarta parte las emisiones globales de gases de efecto invernadero en los próximos 50 años. No pasó de “una estimación”. “..en términos de emisiones de dióxido de carbono sólo el nivel de Estados Unidos es aproximadamente veinte toneladas por habitante, el de Canadá y Australia de dieciocho, el de Alemania y Japón de diez, el de China de tres, el de India de una y el de los países africanos por debajo de una..” (ONU. Viena, 2007). Al finalizar la COP 15, muchas sonrisas de los dueños del mundo. Retornando a nuestro país luego de un viaje tan letal y accidentado, está por plasmarse el Rally Dakar Argentina-Chile que consumió en la reunión anterior 3 millones de litros de combustible fósiles, agente privilegiado de nuestra matriz energética. Eso sí, se nos gratificará, con un aumento de las tan presenciales partículas de CO2. El mundo está lleno de sorpresas, donde menos se lo piensa, salta un automóvil. Esperemos que en el habitáculo, viaje en calidad de asistente, el más común de los sentidos.

* Se refiere al episodio de una familia argentina que sufrió un accidente automovilístico en la Ruta Provincia N° 31, cerca de la localidad de Gahan, provincia de Buenos Aires, y que fueron encontrados muertos luego de que se los buscara durante 24 días.

sábado, 7 de julio de 2007

LIVE EARTH - Los conciertos por la crisis climática


Este Blog te invita a ser parte de la solución a la crisis climática que está viviendo el Planeta.
Te recuerdo que un medio de transporte cuánto más velocidad pretende alcanzar, mayor es su consumo energético y por lo tanto mayor serán sus emisiones de gases de efecto invernadero. El tren de alta velocidad que impulsa el Gobierno de Néstor Kirchner es parte del problema y no de la solución.
Entrá a http://liveearth.msn.com/ y podés escuchar los conciertos, ver videos, fotos y compartir el mensaje de muchos artistas comprometidos a contribuir a no intensificar el cambio climático.